Alimentación consciente

Verás; encontrar la forma de alimentarse consciente-mente (alimentación consciente), está ligado al concepto “dieta” como palabra derivada del griego “diaita” que significa “una forma de vivir”, referida al conjunto de alimentos consumidos en la vida cotidiana que constituyen un comportamiento nutricional.,,

Por lo tanto, DIETA y forma de vivir han de ir juntos.

No debemos olvidar que los alimentos no son, en el Mediterráneo, meramente nutrientes, sino que también son motivo de reunión y celebración. Olvidarnos de la salud mental y el disfrute sería un error (psiconeuroendocrinología) Por lo que ¿porque no disfrutar sintiendo lo que comemos?

Las palabras de Plutarco en su obra Vidas Paralelas ilustran con una sencilla perfección esta realidad:

“Los hombres se invitan no para comer y beber, sino para comer y beber juntos”

Además fue en la antigua Grecia y en Roma, donde los médicos daban mucha importancia a la alimentación para conservar la salud, prevenir y tratar enfermedades, bajo una dieta equilibrada, variada y con un aporte de macro y micronutrientes adecuado, sin olvidar lo importante de la reunión y del disfrute PRESENTE. La alimentación más consciente.

No debemos olvidar que los alimentos no son, en el Mediterráneo, meramente nutrientes, sino que también son motivo de reunión y celebración.

Recuerdo en uno de mis viajes, en concreto a Nápoles (Italia) donde entrevisté al doctor Barry Sear, bioquímico, y me decía; “La gente en las regiones mediterráneas se están alimentando actualmente del mismo modo que se ha producido la tormenta perfecta en América». Sin pensar. Esto explica por qué el 75 por ciento de los griegos tienen sobrepeso u obesidad y más de la mitad de la población de Italia, España y Portugal también tienen sobrepeso u obesidad. Realmente, se están tomando decisiones desde el punto de vista económico (alimentos baratos) que resultan incorrectas desde el punto de vista de la salud (se está incrementando el consumo de una dieta inflamatoria) Se come sin sentido.

La alimentación, el sentido, la consciencia de lo que se come, sea quizás la clave para hacer lo que mejor sabemos hacer los humanos; pensar y así, mejorar.

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